Deserción, Graduación y Duración real de las Carreras en la Universidad Nacional de Tucumán 1976 - 2000

INDICE DE CONTENIDO

  1. Prólogo.

  2. Objetivos y Metodología.

  3. Indicadores de Deserción.

  4. Indicadores de Graduación.

  5. Indicadores de Permanencia.

  6. Conclusiones y Propuestas.

  7. Anexo.

    1. Agronomía y Zootecnia.

    2. Arquitectura y Urbanismo.

    3. Artes.

    4. Bioquímica, Química y Farmacia.

    5. Ciencias Económicas.

    6. Ciencias Exactas y Tecnología.

    7. Ciencias Naturales.

    8. Derecho y Ciencias Sociales.

    9. Filosofía y Letras.

    10. Medicina.

    11. Odontología.

    12. Psicología.

    13. Escuela Universitaria de Enfermería.

    14. Escuela Universitaria de Educación Física.

1) PROLOGO

Esta publicación (aparentemente una “simple actualización” de la de nombre similar de Noviembre de 1999) representa la continuidad de una línea de investigación que pretende aportar auto - conocimiento a nuestra comunidad educativa, conocimiento que consideramos de vital importancia si queremos transformar en sentido positivo nuestra realidad actual. No han perdido validez los conceptos expresados en 1999 en el Prólogo:

“Se ha insistido en el ámbito mundial, que el conocimiento es la herramienta básica del siglo XXI. Herramienta que debe ser poseída a nivel individual por las personas, y en forma colectiva por los pueblos”.

“Se propone que las tareas serán desempeñadas por los individuos que se encuentren capacitados, estimándose que sólo un 25% del mercado laboral será ocupado por trabajadores sin formación. En cuanto a los pueblos, a las naciones, el conocimiento forma parte de su capital social, por tanto cuanto mayor sea este, es de esperar que mayor será el bienestar de la comunidad”.

“Para adquirir este conocimiento, requisito que, insistimos, permitirá a los países entrar con ventajas al siglo XXI, es necesario aumentar el presupuesto destinado a educación e investigación científica y tecnológica. Las estadísticas muestran que las naciones más desarrolladas son las que destinaron históricamente una mayor parte de su PBI a la atención de la educación y el desarrollo científico”.

“Dentro de este contexto es necesario considerar lo que sucede en la U.N.T. Nuestra universidad, al igual que el resto de las instituciones educativas del país, se desarrolla en un entorno económico recesivo, inverso al ideal, que resulta determinante para producir un Sistema Universitario con las siguientes características:

Presupuesto total creciente, pero a una tasa menor que el incremento de la matrícula, de lo que resulta un presupuesto por alumno decreciente.

Salarios docentes bajos, con escasas diferencias entre las distintas categorías, que tiene efectos negativos sobre la calidad, dedicación y formación académica del plantel docente.

Infraestructuras deficientes para la atención adecuada de una matrícula creciente, alumnos que en su gran mayoría recibieron una preparación deficiente en sus estudios secundarios”.

“Si agregamos a lo descripto, el ingreso y permanencia sin condiciones de nuestro sistema universitario, la falta de becas a alumnos carenciados, la escasa orientación vocacional, etc., parece hasta natural obtener como consecuencia altos índices de deserción y permanencia en la universidad y como contraparte una baja graduación”.

A esta descripción de nuestra realidad universitaria hasta 1999, se agregan los sucesivos recortes presupuestarios aplicados por el Gobierno Nacional, más los efectos del recorte de presupuesto dispuesto por la ley 25.453 de 13% (que se aplicó desde Julio de 2001 sobre los salarios del personal universitario) y la crisis generalizada de nuestro país, que afecta íntegramente a las instituciones políticas, económicas, financieras, educativas, sociales, etc. Las perspectivas indican restricciones financieras crecientes para el funcionamiento de la actividad educativa, que exigen aumentar el grado de eficiencia de nuestra institución, donde el uso de indicadores sobre graduación, deserción y duración real de los estudios (entre otros), será imprescindible para diseñar y proponer políticas superadoras, dentro del marco de consenso en que se desarrolla la vida institucional de la U.N.T.

 

2) OBJETIVOS Y METODOLOGIA

En consideración a los lectores que no consultaron la publicación de 1999, repetimos conceptos y definiciones que son imprescindibles para la comprensión de la temática tratada.

El objetivo de este trabajo es contribuir al conocimiento de nuestra problemática universitaria, en algunos de sus aspectos más importantes: ¿Qué cantidad de nuestros alumnos llegan a graduarse, cuántos no lo logran y qué tiempo permanecen en nuestras aulas hasta conseguir su graduación?

Tenemos perfecta conciencia que lograr cuantificar mediante indicadores la graduación, deserción y duración promedio de las carreras, es un paso importante aunque limitado. De la observación y análisis de estas cuantificaciones, del grado de conformidad que se sienta con el resultado académico de la UNT, dependen las propuestas que se efectúen para transformarla, dentro de las limitaciones que señalamos en el prólogo.

La metodología empleada para la construcción de estos indicadores se desarrolla en base a los archivos de egresados disponibles en la Dirección de Estadísticas Universitarias de la U.N.T., y consiste en ordenar a los graduados del periodo 1976-2000 de acuerdo a su año de ingreso, para poder observar la forma de graduación de las cohortes.

Es conveniente precisar algunas definiciones:

COHORTE: conjunto de alumnos con año de ingreso común

% GRADUAC: porciento de los Graduados con respecto a los Nuevos Inscriptos de cada cohorte

REINSC. 2001: alumnos reinscriptos  en 2001, clasificados por año de ingreso.

% DESER: porciento de deserción = Nuevos Inscriptos menos Graduados menos Reinscriptos 2001, de cada cohorte, como porciento de los Nuevos Inscriptos.

DUR. PRO. CARRERA: duración promedio de la carrera, calculada como media aritmética de tiempo de permanencia en la universidad de los graduados de cada cohorte.

PERM.  PR.: duración promedio de la carrera, calculada como media aritmética de tiempo de permanencia en la universidad de cada grupo de graduados con año de egreso común .

Estos indicadores se presentan en el Cuadro Nº 1, para el total de graduados de la U.N.T. durante el periodo 1976-2000, y para cada una de las unidades académicas que la componen en los cuadros Nro. A1 –A14 del Anexo. Es conveniente realizar algunas aclaraciones que despejen dudas a los lectores minuciosos y alerten a los desprevenidos:

Observe la línea correspondiente a la cohorte 1970, con valores abultados y un total de 2307 graduados, ¡más del doble de las cohortes subsiguientes!. Esto se debe a que las Oficinas de Alumnos informaron en algunas unidades académicas acumulando los graduados: 1970 y antes, no existiendo además uniformidad de criterio entre ellas. Esto influirá en  subestimar  al indicador PERM. PR.(permanencia promedio) en una magnitud de particular importancia para el período 1976-1981.

Observe la diagonal inferior del cuadro que informa por ejemplo: 6 graduados en 1976 que ingresaron ese mismo año, se explica por alumnos que se inscriben y solicitan equivalencias de carreras con materias comunes o que provienen de otras universidades. También influye en una subestimación del indicador PERM. PR. (permanencia promedio) aunque de menor magnitud que en el caso anterior, dado los pocos casos observables.

Con respecto a la coherencia de la información, realizamos comparaciones para la Facultad de Ciencias Económicas, donde en nuestro trabajo de autoevaluación : “DIAGNOSTICO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS – SETIEMBRE 1998” se presenta un cuadro similar pero construido a partir de fichas individuales de los graduados existentes en Oficina Alumnos, detectamos diferencias en los totales de graduados para cada año, pero las cifras son coincidentes en el total del período 1977-1995, lo que sugiere errores por omisión de información anual que se rectifican en años posteriores. En cuanto a los indicadores obtenidos en ambos trabajos son en general coincidentes.

3) INDICADORES DE DESERCION

% DESER: porciento de deserción = Nuevos Inscriptos menos Graduados menos Reinscriptos 2001, de cada cohorte, como porciento de los Nuevos Inscriptos.

El indicador definido, tiene las siguientes características:

Es exacto a 2001, ya que utiliza en su fórmula los reinscriptos en el sistema de ese año. Tendrá variaciones en años posteriores por nuevos graduados de las cohortes o por reincorporaciones o bajas de alumnos. Si se compara las estimaciones de nuestro trabajo de 1999 con las actuales se observan las diferencias comentadas.

No tiene la posibilidad de captar cambios de unidades académicas de los alumnos. O sea, si un alumno abandona por ejemplo Derecho y se inscribe en Ciencias Económicas, es considerado como desertor en Derecho.

En el Cuadro Nº 2 se presentan los valores de este indicador para la U.N.T. y las facultades o escuelas que la componen. No es nuestro objetivo realizar comparaciones entre facultades, ya que cada una tiene su propia realidad y particularidades que las diferencian.

Del Cuadro Nº 2 y gráficos 1a - 1b presentados se pueden extraer algunas conclusiones:

Los porcentuales promedios de deserción son diferentes según se trate de períodos de ingreso irrestricto: 74,7% (1973 – 1976 y 1984 – 1992) o períodos con curso de ingreso y cupo: 55,2% (1977 – 1983). Conviene aclarar al lector que en nuestras observaciones tratamos de describir el comportamiento de los indicadores, sin que ello signifique avalar las políticas gubernamentales de cada período histórico.

Para el periodo de ingreso irrestricto, las Facultades de Ciencias. Naturales, Ciencias. Exactas, Filosofía y Letras, Agronomía, Ciencias. Económicas, Derecho, Bioquímica, Artes y Psicología registran porcentajes de deserción promedio superiores al total de la U.N.T.: 74,7% (observar grafico 1b). La Facultad de Medicina logra el promedio  mínimo de deserción: 54,4%, que se explica por lo comentado en el próximo párrafo.

La Facultad de Medicina tiene valores muy bajos de deserción desde 1989, año en que se implementan cursos de ingreso para la admisión de aspirantes.

Los porcientos del período 1996-2000, pueden considerarse como estimaciones del desarrollo temporal de la deserción en la U.N.T.:

  • al transcurrir un año (2000-2001) abandona sus estudios el 43,3% de los alumnos.

  • en dos años (1999 a 2001) deserta el 54,4% de los estudiantes.

  • la deserción se eleva a 57,4%, 60,8% y 64,4% al cabo de tres, cuatro y cinco años respectivamente.

  • en la publicación anterior las respectivas estimaciones eran: 46, 57, 62, 64 y 67%, similares a las actuales.

  • en general, Filosofía y Letras, Ciencias Naturales, Derecho, Ciencias Económicas, , Odontología y Psicología tienen porcentajes de deserción más altos que el promedio en estos años.

Considerando las limitaciones ya comentadas del indicador de deserción, es obvio que se computan los efectos de efectivo abandono de los estudios, conjuntamente con los cambios de carreras que se pudieran producir. Es importante tener claro que, dado el nivel de información disponible, nos resulta imposible determinar en cuanto contribuye cada una de estas componentes, pero es necesario desde el punto de vista teórico discriminarlas, ya que se deben a causas diferentes e implican por lo tanto políticas correctivas distintas. Así el componente “cambio de carreras”, puede estar afectado por desorientación del estudiante y podría disminuirse con políticas de orientación vocacional, mientras que el componente “efectivo abandono de los estudios” puede estar afectado por varios factores, por ejemplo: problemas económicos de los estudiantes, deficiencias de preparación atribuibles a los estudios secundarios, problemas de índole familiar, etc., que podrían corregirse con asistencia financiera a los estudiantes o con cursos de nivelación organizados en las unidades académicas, que mejoren las posibilidades de éxito de futuros ingresantes. Para la determinación de los factores que influyen en la deserción, proponíamos en 1999:

“En el corto plazo, organizar una encuesta dirigida a estudiantes de una determinada cohorte que abandonaron sus estudios, y a graduados (como grupo de control) de las facultades numéricamente más importantes y que tengan informatizadas las Oficinas de Alumnos”.

“En el largo plazo, organizar un sistema de seguimiento de cohortes (por muestras) en cada unidad académica, que permita evaluar el desempeño académico y detectar a estudiantes de rendimientos razonables con riesgo de deserción, información que vía, por ejemplo, las Secretarías de Bienestar Estudiantil permitiría diseñar políticas de retención de estudiantes. En este tarea de detección es importante la participación de la Dirección de Estadísticas Universitarias que cuenta con información computarizada de Nuevos Inscriptos desde 1991 (excepto 1995-1996) y de Reinscriptos desde 1997 a la fecha”.

En la primera propuesta estamos trabajando en la organización y diseño de encuestas para las cohortes de ingresantes en 1995 y 2000 de la Facultad de Ciencias Económicas, en el marco de nuestro actual proyecto de investigación: “Actores Sociales y crisis en el Tucumán contemporáneo, 1970-2000. La problemática de la deserción en la educación superior”. De los padrones de alumnos (activos e inactivos) de ambas cohortes, construidos a los fines de las encuestas, se consideró a los inactivos en cuanto a su inscripción y/o reinscripción en otras facultades de la U.N.T., resultando la siguiente información:

Alumnos Inscriptos en la F.C.E. en 1995 y 2000, inactivos al 2001

Clasificados según su situación actual

Facultad

Ingresantes 1995

Ingresantes 2000

Alumnos

%

Alumnos %

Inactivos en U.N.T. al 2001

 958

 88.8

 582

 85.0

Alumnos activos en otras

Facultades al 2001

       

Agronomía

 2

 0.2

 4

 0.6

Arquitectura

 7

 0.6

 3

 0.4

Artes

 6

 0.6

 6

 0.9

Bioquímica

 6

 0.6

 6

 0.9

Ciencias Exactas

 21

 1.9

 11

 1.6

Ciencias Naturales

 4

 0.4

 3

 0.4

Derecho

 25

 2.3

 32

 4.7

Educación Física

 9

 0.8

 4

 0.6

Enfermería

 5

 0.5

 3

 0.4

Filosofía y Letras

 21

 1.9

 19

 2.8

Medicina

 2

 0.2

 3

 0.4

Odontología

 4

 0.4

 -.-

 -.-

Psicología

 8

 0.7

 7

 1.0

Artes y Derecho

 -.-

 -.-

 1

 0.1

Artes y Psicología

 1

 0.1

 -.-

 -.-

F. y Letras y Derecho

 -.-

 -.-

 1

 0.1

Total de inactivos al 2001

 1079

 100.0

 685

 100.0

Inscriptos según F.C.E.

 1585

 

 1449

 

Deserción en Porcentaje

 

 68.1

 

 47.3

Fuente: elaboración en base a datos de Sección Alumnos de la F.C.E. y Dirección de
Estadísticas de la U.N.T

Este cuadro nos permite observar la incidencia de la deserción en las cohortes de ingresantes a la Facultad de Ciencias Económicas en los años 1995 y 2000. Con respecto a los ingresantes de 1995, podemos ver que de los 1585 inscriptos, 1079 (68%) presuntamente abandonaron sus estudios en Ciencias Económicas, de ellos 958 (89%) no registran actividad en la U.N.T. al 2001, mientras que 121 (11%) intentan estudios en otras carreras de la universidad. Para la cohorte 2000, observamos que 685 (47%) alumnos abandonan sus estudios en el transcurso del primer año, de ellos 582 (85%) no se inscriben en ninguna otra carrera, mientras que 103 (15%) intenta en otras facultades. Estos porcentajes (11 y 15%) nos indican que si bien el problema de falta de orientación vocacional es importante, los otros factores: déficit de formación del secundario, problemas económicos, familiares, etc. tienen una mayor incidencia. Si a estas estimaciones que corresponden a la Facultad de Ciencias Económicas le unimos la experiencia de la Facultad de Medicina, que con cursos selectivos desde 1989 bajó la deserción y aumentó la graduación, podemos conjeturar que el factor causal de deserción más importante sería la deficiente formación recibida por los alumnos en la escuela secundaria y/o primaria. La medición de la incidencia de cada uno de los factores que teóricamente influyen en la deserción es uno de los objetivos de nuestro actual proyecto de investigación.

 En el mes de Setiembre de 1999 la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Cultura y Educación de la República Argentina organizó el Seminario: “INDICADORES UNIVERSITARIOS TENDENCIAS Y EXPERIENCIAS INTERNACIONALES”, donde participaron como expositores destacados especialistas de Estados Unidos, Méjico, Inglaterra y Argentina y al cual pudimos asistir. De esta experiencia obtuvimos información que nos permite realizar algunas comparaciones, entre las que destacamos las siguientes:

  1. De la exposición del Dr. Alberto F. Cabrera: para U.S.A: tasa global de deserción: 44%; 29% al final del primer año y 63% como valor máximo de deserción para los estudiantes afro-americanos.
    Para la U.N.T. tasa global de deserción: 55,2% para el periodo 1977-83, 74,7% para el periodo 1973-76 y 1984 -92; tasa de deserción al final de primer año 43,3%.
    Se debe tener en cuenta, al comparar estas cifras, las diferencias de ambos sistemas en cuanto a: políticas de admisión y financiamiento de los estudios, políticas de remuneración y obligaciones de dedicación real de los docentes, entorno de desarrollo económico y problemáticas socioeconómicas.

  2. De la exposición mencionada y de otros expositores extranjeros, se pudo observar que no solo sus problemáticas son diferentes, sino también sus formas de abordarlas, con un espíritu optimista y superador, por ejemplo: estudian las causas que determinan la persistencia en la universidad o los factores que afectan la graduación o las políticas de asistencia financiera a los estudiantes, situación que contrasta con la problemática de la mayoría de nuestros docentes que se debaten tratando de subsistir a la combinación de magros salarios, mayores exigencias de formación académica y atención de una cantidad creciente de estudiantes.

  3. Una exposición particularmente interesante fue la del Dr. Wietse de Vries, Director de Planeación e Investigación Institucional de la Universidad Autónoma de Puebla, que con excelente humor y valentía en su exposición: “Indicadores de desempeño en Méjico, o como cambiar un foco en un cuarto oscuro”, nos describió las experiencias del sistema universitario mejicano en sus intentos de evaluación institucional y diseño de políticas de financiación, que en todo momento parecía una copia de la realidad Argentina, pero donde particularmente se asume los condicionamientos propios de un país subdesarrollado para el diseño de políticas superadoras. 

4) INDICADORES DE GRADUACION

% GRADUAC: porciento de los Graduados con respecto a los Nuevos Inscriptos de cada cohorte. 

El indicador definido, tiene las siguientes características:

Es aproximado al año 2000, ya que utiliza en su fórmula los graduados de cada cohorte hasta este año. Tendrá variaciones en el futuro por nuevos graduados de la cohorte. Observe en el Cuadro Nº 1 la columna “REINSC. 2001”  que presenta cifras para todos los años de la serie.

Su cálculo, en consecuencia, puede realizarse para cohortes que presenten graduación casi completa, o sea el período 1973-1990.

El valor máximo que puede lograr el índice de graduación es el complemento del porciento de deserción si todos los reinscriptos de 2001 de cada cohorte llegaran a graduarse.

En el Cuadro Nº 3 y gráficos 2a 2b se presentan los valores de este indicador para la U.N.T. y las facultades o escuelas que la componen en el período 1973-1990. Aunque parezca obvio que las conclusiones sobre graduación son inversas a las de deserción, sin embargo existen algunas diferencias:

Los porcentuales de graduación son diferentes según se trate de períodos de ingreso irrestricto: 20% (1973 – 1976; y 1984 – 1990) o períodos con curso de ingreso y cupo: 42,3% (1977–1983).

Las Facultades de Bioquímica, Ciencias Económicas, Filosofía y Letras, Ciencias Exactas, Derecho, Ciencias Naturales y Agronomía, registran en el periodo de ingreso irrestricto porcentajes de graduación más bajos que el promedio (total de la U.N.T.: 20%) - Observar grafico 2b.

La Facultad de Derecho tiene valores muy altos de graduación entre 1977-1983, período en el que se autorizó un cupo de ingresantes muy reducido, mientras que en el período de ingreso irrestricto presenta graduación inferior al promedio.

La Facultad de Medicina que presenta el porcentaje promedio de graduación mas alto: 32,3% en el periodo 1973-76 y 1984-90 (observar grafico 2b) impuso en 1989 cursos de ingreso para sus aspirantes, de los 577 ingresantes de ese año se graduaron 255 (44%), permaneciendo como estudiantes 143 alumnos (25%), por lo cual se puede proyectar una tasa de graduación final superior a 60%. Situación similar se observa en la cohorte 1990 (ver cuadro A 10 del Anexo).

Dadas las preferencias por el sistema democrático de gobierno de la mayoría del pueblo Argentino, entre los cuales nos sentimos identificados, debemos pensar sin dudas en como cambiar el hecho que sólo llegue a graduarse uno de cada cuatro o cinco ingresantes (24% la estimación del trabajo de 1999, 20% la estimación actual). ¿Hasta que punto, dentro de nuestro convencimiento de que la mayor riqueza son las personas, se debe mantener el ingreso y permanencia irrestrictos, si tantos estudiantes ven frustradas en poco tiempo sus esperanzas de acceder a la educación superior por distintas causas?, las que deben necesariamente ser investigadas.

En 1999 decíamos: “Los órganos de gobierno de la Universidad deben considerar el problema y tomar decisiones superadoras, esta es una de sus funciones”. La actual conducción de nuestra Universidad elevó al Honorable Consejo Superior el “Informe a Rectorado sobre Indicadores de la Universidad Nacional de Tucumán” en octubre de 2001, donde entre otros se aborda la temática considerada. Como resultado de la presentación se resuelve por resolución Nº.2222-01 la creación de una Comisión ad-hoc responsable del estudio integral de la oferta educativa de la Universidad Nacional de Tucumán, con un periodo de trabajo de 60 días a partir del 1 de marzo de 2002, prorrogable por igual término, a los fines de elevar al HCD las propuestas superadoras de los problemas detectados en el diagnóstico.

5) INDICADORES DE PERMANENCIA

Consideramos el cálculo de dos indicadores de permanencia:

DUR. PRO. CARRERA: duración promedio de la carrera, calculada como media aritmética de tiempo de permanencia en la universidad de los graduados de cada cohorte.

PERM.  PR.: duración promedio de la carrera, calculada como media aritmética de tiempo de permanencia en la universidad de cada grupo de graduados con año de egreso común. 

El primer indicador mide el desempeño de cada cohorte, y por lo tanto es necesario observar graduación completa o casi completa. Las cifras para el periodo 1973-1990 se presentan en el Cuadro Nº 4 y gráficos 3a 3b, estos valores promedio estimados sólo pueden resultar aumentados por futuras graduaciones de los estudiantes de cada cohorte que permanecen en el sistema. Al comparar los dos gráficos se observa que en el periodo de ingreso irrestricto la duración promedio de las carreras es en general mayor que en el periodo 1977-83. Dadas las particularidades de cada unidad académica, en cuanto a duración teórica y dificultades propias de cada carrera, consideramos que estas cifras deben ser analizadas internamente para medir su eficiencia.

El segundo indicador mide la duración promedio de los estudios para los graduados de cada año, y se presenta en el Cuadro Nº 5. Es importante considerar que por la manera de informar de las Oficinas de Alumnos: 1970 y antes, se produce una subestimación del indicador, sobre todo para el período 1976-1981, nótese que para 1996-2000 donde se mejora la calidad de la información (ver Cuadro Nº 1), el indicador presenta los valores más altos de la serie, entre 8,5 y 9,1%.

6) CONCLUSIONES Y PROPUESTAS

El Sistema Universitario Nacional y la U.N.T., como parte de él, se encuentran condicionados por un entorno económico recesivo y políticas de ingreso y permanencia de estudiantes sin restricciones, que unidas a la preparación inadecuada recibida por la mayoría de los alumnos en sus estudios preuniversitarios, la escasa orientación vocacional, las dificultades económicas familiares y otros factores que sería largo de enumerar,   interactuan,  produciendo una baja tasa de graduación, alta deserción, (75% para los periodos democráticos), deserción que se caracteriza con el 43%, 54% y 57% de los estudiantes abandonando al cabo de los tres primeros años, todo acompañado con una prolongada permanencia de los alumnos en el sistema. 

Estas pocas cifras caracterizan perfectamente al problema. No conocemos de estudios comparativos realizados sobre la calidad de los graduados, pero estamos seguros que también se vio afectada.

La actual crisis generalizada de nuestro país, indica que las restricciones financieras estarán presentes condicionando la actividad educativa. Las cifras presentadas en este trabajo nos indican claramente la imposibilidad de continuar con el viejo modelo de: Ingreso irrestricto, gratuidad de la enseñanza y permanencia sin condiciones. Se debe considerar lo que la ley de Educación superior 24.521 dice al respecto en su artículo 50:

“Cada institución dictará normas sobre regularidad en los estudios, que establezcan el rendimiento académico mínimo exigible, debiendo preverse que los alumnos aprueben por lo menos dos (2) materias por año, salvo cuando el plan de estudios prevea menos de cuatro (4) asignaturas anuales, en cuyo caso deben aprobar una (1) como mínimo. En las universidades con más de cincuenta mil (50.000) estudiantes, el régimen de admisión, permanencia y promoción de los estudiantes será definido a nivel de cada facultad o unidad académica equivalente".

Nuestra universidad cuenta actualmente con mas de 55.000 alumnos, siendo en consecuencia aplicable este artículo.

Por último, consideramos imprescindible que los órganos de gobierno, la comunidad universitaria en general, se sinceren, para rediseñar la Universidad del siglo XXI; propongan y lleven a cabo los debates necesarios a estos fines en reuniones en las que intervengan personas representativas de toda la sociedad nacional. Sólo así, se lograrán los pensamientos comunes, bases para el rediseño mencionado.

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