Curso de Ingreso: Presentación de la carrera (presentación en PowerPoint)

 

Fuente: La Gaceta de Tucumán, Domingo, 10 de Noviembre de 2002, Suplementos=Actualidad

Orientación vocacional: la hora de elegir un camino
 

Antes, terminar el secundario era sinónimo de felicidad. Hoy, muchos de los chicos que están a punto de salir del colegio sienten que están dando un salto al vacío.

Hay muchos que por razones económicas ni siquiera imaginan una vida en la Universidad. Sin embargo, para todos la educación superior sigue siendo una meta a alcanzar, aunque el horizonte que se les presenta sea incierto. Entonces, elegir la carrera es para esa generación el momento de decisión. Como dice una chica: “vos elegís en función de como proyectas tu vida, de como te ves en el futuro”. Las carreras tradicionales siguen entre las más elegidas. Pero los jóvenes están animándose a opciones más “sofisticadas”, como la dirección de cine o la actuación.

Hacer el ejercicio de mirarse en el futuro

Adolescentes que asisten a talleres de orientación vocacional anticipan qué les gustaría hacer de sus vidas. Romper los mandatos.

Tienen entre 16 y 18 años. Sienten que están a un paso de dejar “el nido” -la casa, la escuela. Y en este momento tan “revuelto”, no ven un futuro previsible. De todos modos, más allá del escenario de incertidumbre que se les ofrece, los chicos que están terminando el secundario ya están viviendo el tiempo de descuento.
Como señala la psicóloga Marta Landete de Cordero, el quinto año es para los chicos “el momento de decisión”. Y el cuarto año es algo así como un “precalentamiento” en el que no están tan presentes las presiones que se viven en el tramo final.
Un grupo de chicos de cuarto año del colegio Nueva Concepción accedió a charlar con LA GACETA sobre cómo están procesando este “precalentamiento”. Algunos ya saben -o dicen saber- lo que quieren hacer de sus vidas. Otros siguen deshojando la margarita. Pero lo que queda en claro después de esta entrevista es que la escuela - la institución, sea cual fuere -cumple un papel fundamental a la hora de ayudar al chico en su elección profesional.

Los chicos saben
Mariela Castillo (16) afirma que estudiará Ciencias Económicas. En ella no hay duda. Y sus compañeros le devuelven esa certeza. La chica siempre fue la tesorera del curso, y fue la secretaria de Finanzas de la experiencia de Junior Achievement en el programa La Compañía”, donde obtuvieron el segundo puesto. Sofía Herrera ya sabe que quiere ser abogada, y cuenta que para definirse la ayudaron los talleres optativos que ofrece el colegio y otra experiencia organizada por Junior Achievement: la de “socios por un día”. La adolescente le siguió la rutina a un abogado tucumano. Y lo que vio le gustó. “Ya logro verme en la Corte defendiendo a menores”, afirma Sofía.
Federico Fernández Atenor también supo desde chico que lo suyo eran los números. “Quiero ser contador. Me gusta manejar dinero. Y gastármelo: soy gastador compulsivo. Pero estoy aprendiendo a controlarme”, admite el chico.
En ese cuarto año del Nueva Concepción hay quienes parecen saber lo que quieren ser. Lucía, por ejemplo, sostiene que quiere ser psiquiatra. Y que elegirá esa carrera porque le gusta la medicina (de la cual la psiquiatría es una especialidad) y porque siempre le llamaron la atención los mecanismos psíquicos de la gente: “Por ejemplo- plantea - ¿cómo es posible que dos personas, ante una misma circunstancia, tengan reacciones diferentes?”
Alejandra y Ana Inés muestran que la vocación a veces viene de la cuna: la primera quiere ser actriz “de cine o de televisión”. Le falta un año para recibirse, pero ya sabe que estudiará en Buenos Aires, porque la oferta educativa tucumana la prepara para la actuación teatral, y no para la pantalla. Y Ana Inés quiere dirigir cine. ¿Por qué no te interesa actuar? “Porque no me gusta aparecer”, responde, rotunda.
Ana Inés cuenta que desde que tiene memoria le pedía al papá de ella una filmadora. Y él se la regaló. “Pero me advierte que hacer cine no es agarrar la camarita y listo. Hay que saber editar”, reconoce la joven, que ya tiene por lo menos una “opera prima”: con su cámara, ella registró todo el proceso de “La compañía” que desarrollaron con Junior Achievement. Aunque le falta un año para terminar el secundario, la joven decidió que estudiará en Córdoba, “porque Buenos Aires le pareció demasiado grande”.
A Florencia Daniel le interesa la astronomía, aunque admite que “no lo tiene bien definido, porque no sabe bien de qué se trata”. Piensa que esa es una opción porque le intriga “todo lo que tenga que ver con el espacio”.
Santiago (16) tiene dos perros y un montón de gatos. Le gustan los animales, y entre sus opciones está Veterinaria. Pero el abuelo, que es médico, lo está ‘“guiando” hacia la Ingeniería Biomédica. Lourdes será médica, como su mamá. Y Andrea no puede imaginar todavía cómo quiere que sea su vida futura. Hay chicos con padres arquitectos (algunos con trabajo, y otros, no tanto) que muestran en su charla con LA GACETA que pueden distinguir entre las presiones familiares o sociales y los deseos propios. “Todo depende de la proyección que tenés sobre tu futuro”, reflexiona una de las chicas.

Todavía privilegian las carreras tradicionales

Una especialista opina que el trabajo con el joven debe estar incorporado al currículo. Estrategias de abordaje.

Para los especialistas en Orientación Vocacional, esta es una época complicada. “Es un momento histórico de total incertidumbre, que hace que el adolescente tenga miedo de enfrentar este desafío que significa hacer una elección profesional”, observa la licenciada en Psicología Marta de Cordero. La experta integra el gabinete de Orientación Vocacional del colegio Nueva Concepción y trabaja en Integración en otras instituciones del medio. Y desde esa perspectiva, observa que , a la hora de elegir, todavía se privilegian las carreras tradicionales, como Derecho, Ciencias Económicas y Medicina. De todos modos, reconoce que los chicos se van animando, de a poco, a imaginarse en las nuevas ofertas académicas o a fijarse en las no tradicionales.
Ante la dificultad que ella misma plantea, la profesional sostiene que “uno trata de ir adecuando las estrategias de abordaje de la orientación a esta coyuntura”.
“Elegir la profesión - añadió -es elegir las características de la vida futura. Y el medio social no les está mostrando a los chicos muchas posibilidades, ni fijas ni duraderas”.
La licenciada Cordero remarcó la importancia de que la Orientación Vocacional esté incorporada a la currícula escolar.

La elección
“Lo ideal es arrancar desde un comienzo, con talleres. Muchas instituciones enfatizan ese aspecto en el último período, que es muy importante, es cierto. Pero lo ideal es acompañarlo al chico desde antes. En ese sentido, el Polimodal, con sus distintas líneas de trabajo según distintas especialidades, está pensado para ayudarlo a elegir” advirtió.
Sin embargo, reconoce que la elección que hace un preadolescente al ingresar al Polimodal se hace “en función de lo que hacen sus amigos”. Ante esa realidad, resalta la importancia del trabajo de las tutorías. ¿Sirven los métodos tradicionales, como las pruebas psicométricas? Ella les otorga un valor relativo.
“Ofrecen un abanico de posibilidades, pero nunca definitivas. Si una persona hizo una elección a partir del test, esa elección esta ‘prendida con alfileres‘. Pero hay que ver como es la proyección, el proyecto de vida de la persona , cuáles son las presiones. Porque en las elección hay a veces presiones inconscientes, familiares o sociales ”, respondió.
Sobre las nuevas carreras, señala que a veces los chicos no se les animan porque consideran que no están lo suficientemente consolidadas en su faz académica, sea en la universidad privada o en la estatal. “Pero las están conociendo, y son ellos los que salen a buscar la información”. añadió.

 

La elección comienza cada vez más temprano para los jóvenes
 
Orientación vocacional.

El nivel polimodal instaló la necesidad de que el colegio imparta una orientación. La oferta universitaria es amplia y exige un detenido estudio para conocerla.


El proceso de definir la vocación, para todas las personas, se inicia muy tempranamente. Según han definido los especialistas, es un aprendizaje que se va desarrollando en diversas etapas de la vida. Cada una de las elecciones que se asumen va preparando al sujeto para asumir nuevas elecciones. En el transcurso de la vida, cada uno puede llegar a asumir la posibilidad de equivocarse y replantearse el camino escogido. Pero el sentido común indica que siempre es mejor estar preparado para elegir bien. Y la mejor manera es informándose. Muchos colegios secundarios ya encararon la cuestión de manera programática, destinando horas semanales al desarrollo de un proceso orientador.
Los alumnos del 9º año del colegio San Carlos (EGB 3) deben afrontar la elección de una de tres orientaciones antes de comenzar el polimodal: humanidades, organización y gestión, y ciencias naturales. “Trabajamos con grupos sobre lo que implica elegir, los factores que influyen en la decisión, tratando de que tomen una decisión lo más personal posible”, comentó la pedagoga Eleonora Quiroga Curia, quien junto a la psicóloga Isabel Conrad dirige el departamento de orientación psicopedagógica del colegio.
Al surgir esta nueva estructura educativa del polimodal, en los adolescentes se generó una preocupación por la elección de carrera que antes surgía recién al final del ciclo secundario. “Ahora se anticipa la etapa de decisión, de manera que van llegar al final del secundario mucho más orientados”, reconoció Conrad.
Por el momento, sólo un 15% de los que están cursando el 5º año en el San Carlos tienen decidido qué carrera van a seguir en la universidad, según dijeron las profesoras. Los que ya decidieron están muy condicionados por el modelo familiar. Son hijos de médicos, abogados o contadores.
“Aquí en Tucumán tenemos una amplia propuesta a nivel universitario, terciario y de tecnicaturas. Pero siempre hay una tendencia a la elección de las carreras más tradicionales”, advirtió la psicóloga. Para reforzar la información que los jóvenes obtienen a través de sus visitas a las facultades, las docentes invitan a profesionales o a representantes de instituciones a dar charlas sobre la práctica de sus especialidades. “Hay propuestas nuevas, muy interesantes y necesarias para el país, como por ejemplo la bioingeniería -señaló Conrad-. Hemos invitado a gente de esa cátedra a dar charlas, y actualmente hay un egresado nuestro que está cursando la carrera, con muy buenos resultados”.
El colegio también organiza pasantías para que los alumnos tomen contacto con la realidad de la actividad que les interesa. “El año pasado lo hemos hecho con un banco y con una cátedra universitaria. Ahora hay alumnos nuestros en el Colegio de Abogados, otros que hacen cursos y prácticas de tributación en Rentas -explicó la psicóloga-. También hacemos que conozcan las Facultades y las diversas tecnicaturas disponibles”.


Alertan sobre la falta de información

Un grupo de estudiantes solidarios ayuda a los egresados del secundario a definir qué profesión les puede interesar.

“Hay una gran falta de información entre los jóvenes del secundario. A causa de eso, muchos no pueden elegir bien y después abandonan o cambian de carrera. Tengo compañeros que todavía siguen circulando por las facultades y ya cambiaron varias veces”, dijo Victoria Verón, quien integra el grupo independiente Jóvenes Universitarios Solidarios.
El grupo, coordinado por Miguel Miranda (editor de la Guía del Estudiante), se dedica a asesorar gratuitamente a quienes necesitan orientación para elegir carrera. Lo hacen a través de charlas en los colegios y en un centro de información que funciona en 9 de Julio 538, de 18 a 21.
Del 2 al 4 de diciembre harán en el Grand Hotel una muestra de la oferta universitaria de todo el país, titulada Expo Universidad. “La oferta educativa es mucha, pero falta información”, coincidió Edith Carrizo. Por su parte, Gonzalo Artaza -secretario general del Centro de Estudiantes de Medicina- señaló que en esa carrera ingresan unos 300 alumnos y quedan afuera más de 1.600 cada año. “Los que no aprueban el ingreso muchas veces no saben qué alternativa elegir para no perder el año -explicó-. Muchos estudian enfermería y vuelven a intentar al año siguiente”.
Una de las integrantes del grupo, Silvana Conegliano, hizo el secundario en la Escuela de Comercio Nº 1 pero ahora estudia Diseño de Interiores en la Facultad de Artes. “Mis padres pensaron que lo comercial tiene mayor salida laboral, pero cuando decidí volcarme al arte no se opusieron”, contó Silvana.
Otra carrera poco conocida es la que eligió Ignacio Coll Areco: Técnico en Sonorización. “Cada año hay muchísima gente que va dejando la carrera que eligió para buscar otra opción, incluso aquellos que aprobaron el 1º año con honores -dijo Ignacio-. Dejan porque se dan cuenta de que en realidad no les interesa”.
En opinión de Miguel Miranda, los jóvenes eligen carreras tradicionales como una manera de asegurarse una presunta salida laboral y porque no conocen el resto de las ofertas académicas. “Son muy pocos los colegios que tienen la orientación como algo programático”, se lamentó.
De acuerdo con datos a nivel nacional, el arte y las actividades profesionales vinculadas con él se están convirtiendo en una atractiva opción de estudio. La crisis en los perfiles profesionales y las posibilidades laborales hace que la gente se incline a estudiar lo que le gusta, lo cual parece ser la mejor opción.

DUDAS Y CERTEZAS

INFLUENCIAS
DEBE PREVALECER EL INTERES PERSONAL

A menudo los adolescentes que deben elegir una orientación para iniciar el Polimodal (etapa en la cual se dividirán en cursos distintos para cada modalidad), tienden a privilegiar su interés por mantener el grupo de amigos original. Los docentes tratan de que la elección sea lo más genuina posible.

CONFLICTOS
CADA PERSONA MERECE UN ANALISIS

Cuando en un curso en el que trabaja con Orientación Vocacional se ve que hay chicos que están eligiendo carrera en base a sus pretendidos conflictos personales (carreras como psicología o nutrición, por ejemplo), se recomienda trabajar con ellos a título individual.

LIMITES
SE REDUJERON LAS OPCIONES EXTERNAS

La devaluación de la moneda generó que los estudiantes vean limitadas sus posibilidades de perfeccionarse en el extranjero y, en consecuencia, valoren más la oferta académica local. No obstante, no le escapan a la posibilidad de la movilidad dentro del país.

DIVERSIDAD
SE AMPLIA LA OFERTA NO TRADICIONAL

De a poco, la oferta académica tucumana se va ampliando hacia carreras no tradicionales. Hay algunas, como veterinaria, que por el momento se ofrecen como un terciario articulado con una universidad mendocina. Ahora aparece otra opción: la carrera de sociología, que se abre en Tucumán a partir del Centro de Altos Estudios en Ciencias Sociales de la Fundacion Capricornio, en cooperación con la Universidad Nacional de Santiago del Estero.

INTERES
LOS ADOLESCENTES TOMAN CONCIENCIA

Los estudiantes de la EGB 3, a pesar de que están lejos todavía de su graduación, también se interesan por cuál será la aplicación práctica de cada orientación. “Se dan cuenta y tienen claro qué modalidad los va a preparar más para lo que ellos planean estudiar en el futuro”, comentó la pedagoga Quiroga Curia.

MEDICINA
LA REAL NECESIDAD ESTA EN EL CAMPO

Dos alumnos de 5º año del San Carlos ya están preparándose para el examen de ingreso a Medicina. Germán Padilla (17) imagina su futuro como médico abarcando un amplio espectro, que incluye la atención a personas de escasos recursos y el trabajo en zonas rurales. “Si me tengo que ir de la ciudad no tengo problemas -señaló Germán-, porque soy cordobés, viví en Chaco y ahora acá”. Su compañera, Noelia Ruiz (17), quiere ser pediatra y ayudar “sobre todo a los que no tienen medios económicos”, dijo. Ambos aseguran tener conciencia de que la mayor necesidad de médicos se da en el interior, en la campaña.

VENTAJAS
TUCUMAN ES UN MEDIO FAVORABLE

La psicóloga Isabel Conrad, del colegio San Carlos, destacó las ventajas con que cuentan, a su juicio, los estudiantes universitarios tucumanos en comparación con los de la Capital Federal. “Acá tenemos todo cerca, hasta se puede ir caminando a la Facultad. El nuestro es un medio mucho menos agresivo que el de Buenos Aires, y tenemos una universidad gratuita cuya calidad educativa está reconocida a nivel mundial”, consideró”.