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2. Tejido conjuntivo

2.1- Características

 El tejido conjuntivo se caracteriza por morfológicamente por presentar diversos tipos de células separadas por abundante material intercelular, sintetizado por ellas. La riqueza en material intercelular es una de sus características más importantes. Los tejidos conjuntivos desempeñan las funciones de sostén, relleno, almacenamiento, transporte, defensa y reparación.

El tejido conjuntivo integra el sistema inmunitario de defensa contra las proteínas extrañas presentes en las bacterias, virus, células tumorales, etc.

El tejido está compuesto por sustancia fundamental, fibras y células.

 La sustancia fundamental está formada por líquido extracelular y moléculas grandes como polisacáridos y proteínas de adherencia, fundamentalmente colágeno.

Sostiene las células, las mantiene unidas y proporciona el medio en el que se establece el intercambio de sustancias entre la sangre y las células. Interviene en la actividad metabólica.

 Las fibras del conjuntivo son proteínas que forman estructuras alargadas presentes en proporciones variables en los diversos tipos de tejidos. Los tres tipos principales de fibras conjuntivas son: colágenas, reticulares y elásticas, que se distribuyen de forma desigual entre las distintas clases de tejido conjuntivo. Muchas veces las fibras predominantes son responsables de ciertas propiedades del tejido.

Las fibras de colágeno son las más frecuentes en el tejido conjuntivo. Son fuertes y flexibles. Formadas, principalmente por la proteína colágeno. Son blancas, confiriendo ese color a los tejidos en las que predominan. Por ser largas y de trayecto tortuoso son difíciles de estudiar en cortes histológicos. Tienen una fuerte presencia en los huesos, cartílagos, tendones y ligamentos.

 

Las fibras elásticas son más pequeñas que las de colágeno. El componente principal es la proteína elastina. Se pueden estirar hasta 150% su longitud y vuelve a su forma inicial tan pronto como cesan las fuerzas deformantes. Debido a un pigmento tienen coloración amarillenta. Se encuentran en la piel, vasos sanguíneos y pulmones.

 

Las fibras reticulares son muy delicadas. Están formadas por colágeno y un revestimiento glucoproteico. Son especialmente abundantes, formando el armazón de los órganos hemocitopoyéticos (bazo, ganglios linfáticos, médula ósea roja, etc.) Forman redes, estroma, en torno a las células musculares y a las células de muchos órganos epiteliales, como por ejemplo el hígado, los riñones y las glándulas endócrinas).

 

 El tejido conjuntivo posee células propias y células procedentes de la sangre. La distribución de trabajo entre las células del tejido conjuntivo determina la aparición de varios tipos celulares, cada uno con características morfológicas y funcionales propias. Las células son las siguientes:

 Fibroblasto: Es la célula más común del tejido conjuntivo y la responsable de la formación de las fibras y de la matriz extarcelular. Es una célula aplanada, con prolongaciones ramificadas, dotada de movilidad, pero de movimiento lento.

 Macrófago: Es una célula polifuncional (fagocitosis, secreción, presentación de antígenos) procedente de los monocitos de la sangre. Tiene gran capacidad de fagocitosis y su morfología es variable según su estado funcional y su localización. Actúan como elementos de defensa. Fagocitan restos de células, material intercelular alterado, bacterias y partículas inertes que penetran en el organismo.

Los macrófagos se originan a partir de los monocitos, células de la sangre que atraviesan la pared de vénulas y capilares en el tejido conjuntivo, donde adquieren el aspecto morfológico de macrófago. Por lo tanto el monocito y el macrófago son la misma célula en diferentes fases de maduración. A su vez el monocito tiene su origen en la médula ósea.

 Mastocito (o célula cebada) participa en la inflamación y desempeña un papel central importante en la alergia. La principal función es producir y almacenar potentes mediadores químicos del proceso inflamatorio. Contienen heparina, que es una sustancia anticoagulante.

 Plasmocito (o células plasmáticas) se origina a través de linfocitos B y produce anticuerpos. Son pocos numerosos en el tejido conjuntivo normal, excepto en las áreas expuestas a la penetración de bacterias y proteínas extrañas pero aparecen en gran cantidad en las zonas donde hay inflamación crónica.

Los plasmocitos sintetizan y secretan anticuerpos. Los anticuerpos son proteínas específicas fabricadas por el organismo en respuesta a la penetración de moléculas extrañas que reciben el nombre de antígenos. Cada anticuerpo formado es específico para el antígeno que provocó su formación y se combina con él.

 Adipocito (o célula adiposa) es una célula especializada en el almacenamiento de grasas neutras.

 

Leucocitos (o glóbulos blancos) son componentes habituales del tejido conjuntivo, procedentes de la sangre por migración a través de los capilares y vénulas. Son células cuya función es la defensa contra los microorganismos agresores.

Los leucocitos más frecuentes en el tejido conjuntivo son: los neutrófilos, eosinófilos y los linfocitos.

2.2. Clasificación del tejido conjuntivo

 Hay diversas variedades del tejido conjuntivo formado por los elementos básicos(fibras, células y sustancia fundamental) ya descritos. Los nombres dados a los diferentes tipos reflejan el componente predominante o la organización de la estructura del tejido.

2.2.-1. Tejido conjuntivo propiamente dicho: Laxo- Denso (no modelado/modelado)

 

2.2.-2. Tejido conjuntivo de propiedades especiales: Adiposo - elástico- reticular o hemocitopoyético (linfoide /mieloide) mucoso

 

2.2-3. Tejido cartilaginoso

 

2.2-4. Tejido óseo

 

2.2-1. Tejido conjuntivo propiamente dicho

 

 Sostienen estructuras normalmente sometidas a presión y pequeños traumatismos. Es el tejido conjuntivo más abundante, rellena espacios entre las fibras y haces musculares, sirve de apoyo a los epitelios y forma una capa en torno a los vasos sanguíneos y linfáticos. Apoyando y nutriendo las células epiteliales, el tejido laxo se encuentra en la piel, en las mucosas y en las glándulas.

Las células más abundantes son los fibroblastos y los macrófagos, pero están presentes todos los demás tipos descritos. Este tejido es de consistencia delgada, flexible y poco resistente a la tracción.

Está adaptado para ofrecer resistencia y protección. Hay predominio de las fibras colágeno y es mucho más resistente a las tracciones. Se clasifica en:

- Tejido denso no modelado (Ver Fig.2)

Cuando las fibras colágenas se disponen en haces distribuidos sin orientación fija. En este tejido los haces forman una trama tridimensional lo que le confiere cierta resistencia a las tracciones ejercidas en cualquier dirección. Se encuentra en la hipodermis de la piel. 

- Tejido denso modelado (Ver Fig.3)

Presenta los haces colágenos orientados según una dirección fija. Las fibras se orientan de modo que ofrezcan mayor resistencia a las fuerzas que normalmente actúan sobre el tejido. Los tendones representan el ejemplo más típico del tejido denso modelado.

 

2.2-2. Tejido conjuntivo de propiedades especiales

Adiposo (Ver Fig.4)

Se observa un predominio de células adiposas (adipocitos). Es el mayor depósito de energía del cuerpo. Al localizarse debajo de la piel modela la superficie, siendo en parte responsable de las diferencias de contorno entre el cuerpo del hombre y de la mujer.

Como las grasas son malas conductoras de calor, el tejido adiposo contribuye al aislamiento térmico del organismo. Aparte de esto, rellena espacios entre otros tejidos y ayuda a mantener ciertos órganos en su posición normal.

Elástico

Este tejido está formado por haces paralelos de fibras elásticas gruesas. El espacio entre esas fibras está ocupado por fibras colágenas finas y fibroblastos aplanados. Su riqueza en fibras elásticas confiere al tejido su color amarillo típico y gran elasticidad.

Es poco frecuente, encontrándose por ejemplo, en los ligamentos amarillos de la columna vertebral.

Reticular

Es muy delicado, forma una red tridimensional para sustentación de células. Está formado por fibras reticulares, en íntima asociación con las células reticulares.

Se encuentra en los órganos formadores de células de sangre (médula ósea hemopoyética y órganos linfáticos) constituyendo el armazón que sopota las células libres allí existentes(células hemopoyéticas), que dan origen a las células de la sangre.

Las células reticulares son, en realidad, fibroblastos especializados en la producción de fibras reticulares.

Mucoso

Se encuentra principalmente en el cordón embrionario. Hay un predominio de sustancia fundamental de consistencia gelatinosa. Contiene pocas fibras colágenas y raras fibras elásticas y reticulares. Las células son principalmente fibroblastos.

 

2.2-3. Tejido cartilaginoso

El cartílago puede soportar una tensión considerablemente mayor que los tejidos conjuntivos antes estudiados. Está formado por una densa red de fibras de colágeno y elásticas embebidas en componente gelatinoso de sustancia fundamental. Mientras que la fuerza del cartílago procede de sus fibras de colágeno, su elasticidad se debe a éste componente gelatinoso.

Las células del cartílago inmaduro, llamadas condrocitos, se disponen en forma aislada o en grupos dentro de espacios, llamadas lagunas formadas en la matriz. La superficie del cartílago está rodeada por una membrana de tejido conjuntivo denso irregular llamada pericondrio. A diferencia de otros tejidos conjuntivos, el cartílago no tiene ni vasos sanguíneos ni nervios, salvo los existentes en el pericondrio.

Existen tres clases de cartílago: hialino, fibroso y elástico.

 

Cartílago hialino (Ver Fig.5)

Este cartílago contiene como sustancia fundamental un gel elástico y en el organismo tiene un aspecto blanco azulado y brillante. Las finas fibras de colágeno existentes no son visibles con las técnicas de tinción habituales, y en las lagunas existen prominentes condrocitos.

El cartílago hialino es e más abundante en el organismo. Proporciona flexibilidad y sostén y, en las articulaciones, reduce la fricción y absorbe los choques.

 

Cartílago fibroso (Ver Fig.7)

Los condrocitos se diseminan entre los haces de fibras de colágeno claramente visibles que se encuentran en la matriz. Este tipo combina resistencia y rigidez.

 

Cartílago elástico (Ver Fig. 6)

En este tepid, los condrocitos se encuentran en una red en forma de ovillo de fibras elásticas en el interior de la matriz, Los cartílagos elásticos proporcionan resistencia y elasticidad y mantienen la forma de determinados órganos.

 

2.2-4. Tejido óseo

El tejido óseo es uno de los más resistentes y rígidos del cuerpo humano. Es el constituyente principal del esqueleto, sirve de soporte a las partes blandas y protege órganos vitales, como los contenidos en el cráneo, tórax y columna vertebral. Aloja y protege la médula ósea, generadora de células sanguíneas. Proporciona apoya a los músculos esqueléticos, transformando sus contracciones en movimientos útiles, constituyendo un sistema de palancas que amplía las fuerzas generadas en la contracción muscular.

Además de cumplir estas funciones, los huesos actúan como un depósito de calcio, fosfato y otros iones, almacenándolos o liberándolos de forma controlada para mantener constante su concentración en los líquidos orgánicos (líquido intersticial, sangre y linfa).

El tejido óseo es un tipo especializado de tejido conjuntivo formado por células y material intercelular calcificado (matriz ósea).

2.2-4.1- Estructura del hueso (Ver Fig.8)

La estructura del hueso puede analizarse considerando las partes de un hueso largo. Los huesos largos son los que tienen mayor longitud que ancho.

Un hueso largo tipo consta de las siguientes partes:

Diáfisis: (dia= a través; physis=crecimiento) el tallo, la porción principal del hueso

Epífisis: (epi=por encima; physis=crecimiento).Las extremidades o extremos del hueso.

Metáfisis: La región de un hueso maduro donde se unen la epífisis y la diáfisis. En un hueso de crecimiento, es la región donde se encuentra la placa epifisaria, en la que el cartílago es sustituido por el hueso.

Cartílago articular: es una fina capa de cartílago hialino que recubre la epífisis en las zonas donde el hueso forma articulación con otro hueso. El cartílago reduce la fricción y absorbe las fuerzas de choque en las articulaciones que se mueven libremente.

Periostio: (peri= alrededor; osteo= hueso) es una membrana que rodea la superficie del hueso sin cubrir al cartílago articular. Está compuesto por dos capas. Una capa fibrosa externa formada por tejido conjuntivo denso no modelado que contiene los vasos sanguíneos, vasos linfáticos y nervios que pasan por el hueso. La capa osteogénica interna contiene fibras elásticas, vasos sanguíneos y varios tipos de células óseas. El periostio es esencial para el crecimiento en diámetro, la reparación y nutrición del hueso. También sirve como punto de unión para los ligamentos y tendones.

Cavidad medular (o médula): es el espacio del interior de la diáfisis que contiene la médula amarilla grasa de los adultos.

 

Endostio: recubre la cavidad medular conteniendo a células osteoprogenitoras.

 

2.2-4.2. Células del tejido óseo

En el tejido óseo existen cuatro tipo de células: osteprogenitoras (osteogénicas), osteoblastos, osteocitos y osteoclastos

Células osteoprogenitoras: son células especializadas que derivan del mesénquima. Pueden sufrir mitosis y diferenciarse a osteoblastos. Se encuentran en el periostio, endostio y canales del hueso que contienen los vasos sanguíneos.

Osteoblastos: Son las células que sintetizan la parte orgánica (colágeno y glucoproteínas ) de la matriz ósea y participan en la mineralización de la misma. Se disponen siempre en la superficie ósea, lado a lado, en una disposición que recuerda al epitelio simple.

Osteocitos: Son las células maduras del hueso derivadas de los osteoblastos, son las células principales del tejido óseo. Los osteoblastos se encuentran en la superficies del hueso pero a medida que van siendo rodeados por los materiales de la matriz se convierten en osteocitos. Éstos no secretan materiales de la matriz sino que mantienen las actividades cotidianas del tejido óseo como son el intercambio de la sangre de elementos nutritivos y desechos

Osteoclastos: Se desarrollan a partir de los monocitos y su función es destruir el tejido óseo. Los osteoclastos secretan ácido y otras enzimas que atacan a la matriz y liberan calcio. También participan en la eliminación de los restos del tejido óseo que se forman durante la reabsorción del hueso.

 

2.2-4.3- Calcificación

A diferencia de otros tejidos conjuntivos , la matriz del hueso contiene abundantes sales minerales, sobre todo una forma cristalizada de fosfato tricálcico (CaCO3) y una cierta cantidad de carbonato cálcico. Estas sales cristalizan a medida que se depositan sobre la trama formada por fibras de colágeno de la matriz, y el tejido se endurece. Este proceso se denomina calcificación o mineralización.

Aunque la dureza del hueso depende de las sales minerales inorgánicas cristalizadas, sería muy quebradizo sin las fibras de colágeno. Las sales minerales se acumulan en espacios microscópicos situados entre las fibras de colágeno y después cristalizan y se endurecen.

El hueso no es completamente sólido, sino que tiene muchos espacios entre sus componentes duros. Estos espacios proporcionan canales para los vasos sanguíneos que llevan los elementos nutritivos alas células óseas. Los espacios hacen también que el hueso sea más liviano.

Dependiendo del tamaño y de la distribución de los espacios pueden distinguirse zonas compactos y esponjosas. Observando directamente la superficie de un hueso cortado , se comprueba que está formado por partes sin cavidades visibles, el hueso compacto y por partes con muchas cavidades intercomunicantes, el hueso esponjoso. Esta clasificación no es microscópica y sino histológica ya que el tejido compacto y los tabiques que separan las cavidades del esponjoso tienen la misma estructura histológica básica.

 

Tejido óseo compacto

Forma la capa externa de todos los huesos del cuerpo y la mayor parte de la diáfisis de los huesos largos. El hueso compacto proporciona protección y sostén y ayuda a que los huesos largos resistan la tensión del peso que gravita sobre ellos.

Una diferencia fundamental es que el hueso compacto tiene una estructura en anillos concéntricos, mientras que el hueso esponjoso aparece como un encaje irregular. Los vasos sanguíneos y linfáticos y los nervios del periostio penetran en el hueso compacto a través de conductos perforantes (de Volkmann). Los vasos sanguíneos de estos conductos conectan con los vasos sanguíneos y nervios de la cavidad medular y con los conductos centrales (de Havers). Los conductos centrales corren longitudinalmente por el hueso. Alrededor de los conductos se encuentran las laminillas concéntricas, anillos de matriz dura cristalizada. Entre las laminillas existen pequeños espacios llamados lagunas que contienen los osteocitos.

A partir de las lagunas nacen diminutos conductos que se disponen en forma radial en todas las direcciones (conductillos) y están ocupados por líquido extracelular. En el interior de los conductillos se encuentran las delgadas prolongaciones digitiformes de los osteocitos. Los conductillos conectan unas lagunas con otras y, en último término, con los otros conductos centrales. Por lo tanto existe un intrincado sistema de conductos en miniatura que ocupa todo el hueso. Esta red ramificada de conductillos proporciona muchas vías para que los elementos nutritivos y el oxígeno alcancen a los osteocitos para que los deshechos puedan ser eliminados. Los osteocitos situados en lagunas vecinas tienen canalillos de unión entre ellos lo que facilita el movimiento de materiales entre unas células y otras.

Cada conducto central, con sus laminillas adyacentes , sus lagunas, sus osteocitos y conductillos, forman una osteona (o sistema de Havers). Las osteonas son características del hueso compacto adulto.

 

Tejido óseo esponjoso

Al contrario que el hueso compacto, el hueso esponjoso no contiene verdaderas osteonas. Está formado por laminillas dispuestas en un encaje irregular de finas placas de hueso llamadas trabéculas. Los espacios entre las trabéculas de algunos huesos están ocupados por la médula ósea roja productora de células sanguíneas. En el interior de las trabéculas existen osteocitos, situados en lagunas de las que parten conductillos radiales. Los vasos sanguíneos del periostio penetran a través del hueso esponjoso. Los osteocitos de las trabéculas reciben su nutrición directamente de la sangre que circula por las cavidades medulares.

El hueso esponjoso constituye la mayor parte del tejido óseo de los huesos cortos, planos y de forma irregular y de la epífisis de los huesos largos. El hueso esponjoso de los huesos de la pelvis , las costillas, el esternón las vértebras, el cráneo y los extremos de algunos huesos largos es el único reservorio de médula ósea roja y por lo tanto, de hematopoyesis en los adultos.

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